martes, 29 de agosto de 2017

Kalimán: El Dragón Rojo (una vez más)

Después de varios años tras su último intento de permanencia en México como una historieta regular, regándola tanto en sus series originales repetidas como en su intento de iniciar unas totalmente nuevas, Kalimán, el Hombre Increíble, hace un espectacular regreso mediante una combinación de ambas. Por decirlo así. Dibujos a todo color retocados, nuevas secuencias y sin perder su narrativa característica, tenemos una aventura completa contada en 48 páginas en tamaño gigante con portada metalizada.


Sí, en parte como una celebración de aniversario y que supuestamente es el comienzo de una nueva época para el personaje, deciden lanzar esta edición especial que, simplemente, consiste en un remake de El Dragón Rojo, considerada una de sus mejores aventuras (misma que exploramos exhaustivamente en este blog hace mucho tiempo). Esta versión originalmente fue realizada en 1987, siendo esta una reimpresión muy especial (y vendida a un precio exorbitante) para celebrar en grande este año (tiene algunas semanas de haber sido publicada), ostentando el record de mil millones de ejemplares vendidos. Así, tenemos esta renovación relanzada de Kalimán: El Dragón Rojo, para ser disfrutada por las nuevas generaciones y por las anteriores (con la ventaja o desgracia de que podemos realizar una comparación, tal y como este servidor pretende a través de esta entrada). Y así, haciendo de cuenta como de que no conocemos la versión original ni conocimos esta en 1987, procedamos con el tradicional resumen de los hechos. Kalimán y Solín se dirigen a un monasterio lama (insisten en llamarlo “lamasterio”) ubicado en el Himalaya. Como de costumbre, Solín hace preguntas que Kalimán satisface con un discurso filosófico sobre la religión para darnos a entender que aunque para muchas culturas Dios tenga un nombre diferente (poniendo al sol como ejemplo), generalmente es lo mismo para todos.


Apenas entran y son mal recibidos por una aparición astral aterradora. Esta proyección pertenece a Karma, un monje que, por alguna razón que jamás nos explica, (aunque da a entender que es un caso de celos), odia a Kalimán. Su maestro lo reprende por haber arriesgado su vida al realizar ese experimento (siendo algo confuso porque es obvio que Karma no está nada contento con la presencia de Kalimán y aun así el anciano nomás no ve las señales de alarma) y tras una disculpa nada sincera por parte de Karma, le recuerda que mañana será el séptimo día del séptimo mes del séptimo año del Dragón Rojo, teniendo lugar una prueba donde competirá con Kalimán para obtener ese grado que es el más importante después del Dalai Lama. Karma pasa de maldecir a Kalimán a gritos a llamarlo su “amigo fraterno” y el maestro sigue dando indicios de padecer sordera.

Mientras, Kalimán y Solín son llevados ante el maestro Shang. Solín se sorprende de que conozca su nombre pero enseguida asume que será por telepatía (eso y que Kalimán es tan famoso y lleva al chico como mascota a todos lados que no sería raro que ya fuera medianamente celebre).


Shang repite y profundiza (aunque no demasiado) sobre la misma información, recordando nostálgicamente que tanto Karma como Kalimán estudiaron juntos ahí cuando eran niños y eran grandes amigos (por la reacción de Karma ante su llegada, no lo parecía, por lo visto este viejo chochea). Ahora, el destino los enfrenta en la prueba para obtener el título de Dragón Rojo y claro que Kalimán espera Karma sea el vencedor aunque no por ello dejará de poner su mejor esfuerzo.

Al salir de los aposentos, Solín le hace preguntas a Kalimán sobre Karma y su relación con éste pero en vez de responder (y deleitarnos con una retrospectiva que nos permita conocer mejor su historia) lo envía a probar las famosas galletas de otro de los maestros. Lanza al chico directo a interponerse en el camino de Karma, siendo intimidado inmediatamente. Karma saluda a Kalimán, en amistosa bravuconería, insinuando que su estancia en el mundo occidental bien podría haber menguado sus habilidades. No tarda en perder los estribos y retar a Kalimán a pelear ahí mismo pero éste hace retroceder a Karma con su mirada hipnótica.
Karma desiste y lo amenaza, dejando al Hombre Increíble lamentando ante Solín que el alma de Karma ha sido consumida por la ambición (¿y si es así por qué lo dejan estar en el monasterio y tomar una prueba para alcanzar un rango superior? Es obvio que no merece ninguna de las dos cosas).

Se retiran a dormir y un cuadro después, ya todo está predispuesto para la gran competencia. Pasan de inmediato a la primera (y única) prueba que consiste en demostrar su fuerza paciencia espiritual al concentrarse y mantener encendida la flama de una vela frente a ellos. Kalimán alaba a la creación mientras que Karma tiene fantasías egoístas de ser poderoso y adorado. Karma pierde pero lejos de actuar como buen perdedor, se rebela y maltrata al maestro Shang que intentaba hacerlo entrar en razón.

Se retira con juramentos de venganza (¿pues que le han hecho?), quitando a Solín de su camino y entrando a la caverna (tras matar a los guardias, por supuesto) donde custodian tanto el medallón con el símbolo del Dragón Rojo como el Libro Blanco de la Sabiduría que contiene secretos que le permitirán incrementar sus poderes, tomándolos para sí. Kalimán no tarda en entrar para detenerlo pero Karma lo sorprende arrojándole una estatua gigante de Buda, aplastándolo y dejándolo en muy mal estado.

Los monjes lo rescatan y proceden a practicarle una operación de emergencia, teniendo pocas posibilidades de sobrevivir y aun si la libra, con peligro de quedar invalido. Solín se entristece, temiendo lo peor, pero las palabras de su mentor lo animan a creen que se sobrepondrá. Mientras lo operan, Kalimán lucha contra la muerte misma, en una batalla espiritual por su derecho a vivir. El Hombre Increíble resulta triunfante y Solín recibe las buenas noticias.

En otro lugar, Karma ya lleva un buen rato huyendo y se detiene para descansar. Kalimán proyecta su pensamiento desde su convalecencia para advertirle sobre las consecuencias de sus actos, dándole oportunidad de rectificar.


Por supuesto que Karma se niega, y en vez de eso, envía a su espíritu para posesionarse de uno de los médicos para asesinar a Kalimán. Solín, al insistir en permanecer cerca, se percata de lo que sucede e intenta detenerlo mas el villano lo aparta fácilmente y procede con la estrangulación. La intervención de Shang salva al Hombre Increíble y Karma se ve obligado a abandonar. Pasa el tiempo y las andanzas de Karma lo llevan a buscar posada en una aldea del Himalaya, siendo atendido inmediatamente en una posada al reconocerlo como un gran personaje gracias al símbolo de su medallón. Al matar  de un golpe a un hombre que pretendía ayudarlo a cargar el Libro Blanco de la Sabiduría, la hija del posadero, Ling, niega que se trate de una personalidad benigna pero nadie le hace caso. Karma le hace insinuaciones y se emborracha un rato. Al reponerse y disponerse a partir, decide llevarse a Ling y al oponerse su padre, le rompe la espalda sin vacilación alguna. Varios aldeanos salen a defender a Ling pero Karma masacra a todos con su fuerza brutal y persiste en llevarse a la chica, poniéndola bajo su control mental para que no se resista.

En el tiempo que duró todo eso, Kalimán ya se encuentra completamente restablecido y se despide de Shang para seguir el rastro de Karma.

El villano arriba a la prospera ciudad de Akra-Far donde se entera de los problemas de salud del soberano. Decidido a sacar provecho, busca un punto en la plaza donde asombrar a todos con un truco de hipnosis en el que finge matar a Ling para luego revivirla, logrando así llamar la atención de Zibar, el consejero del rey, quien le pide ayuda para salvar a su soberano.

Karma accede, disimulando su audacia y pronto se encuentra ante el convaleciente Raga-Ban, deduciendo que padece de leucemia pero con sus poderes mentales, crea en éste la ilusión de encontrarse sano. Éste le pide a Karma quedarse en el palacio por si vuelve a enfermar, logrando así que tenga éxito la primera parte de su plan. Pronto, Karma se deja llevar por los placeres carnales que nunca se permitió en el monasterio, despertando sospechas en Zibar al detectar la incompatibilidad de su comportamiento con su título.

En otro lado, Kalimán se detiene en el camino para poder localizar a Karma a través de la Percepción Extra Sensorial de su forma astral. Así, no tarda en dar con él, poniéndose al tanto de su situación actual. Karma, finge no haberse percatado de su presencia, esperando el momento preciso para utilizar un espejo al concentrar sus poderes, capturando el espíritu de Kalimán, significando esto una muerte inminente de no poder encontrar una forma de librarse pronto.

Haciendo un gran esfuerzo mental, Kalimán rompe el espejo para escapar y se retira, dejándole en claro a Karma sus intenciones de perseguirlo hasta el fin del mundo.

Olvidándose de Kalimán, Karma se dirige al salón de los tesoros, aprovechándose de su posición y abatiendo a los guardias que intentan detenerlo. Junto con la hipnotizada Ling, se deleita con los tesoros. Zibar los sorprende pero Karma lo intimida al resucitar a la estatua de un gato de oro que lo obliga a salir corriendo. El consejero regresa con su soberano, advirtiéndole de la profanación que Karma ha cometido pero éste se muestra renuente a decirle algo desde que cree deberle su “salud” actual.

Con todo, Raga-Ban decide llamarle la atención y Karma lo amenaza con irse y dejarlo enfermar nuevamente, logrando que le suplique quedarse y acceder a convocar al consejo real para nombrarlo como su heredero universal al trono (las intenciones de Karma son tan transparentes que Raga-Ban debe ser un imbécil con demasiado miedo a la muerte como para permitirle hacer eso). Zibar no aprueba esto y ni tardo ni perezoso, busca a Kin-Go, un asesino ciego campeón de Kung-Fu que le da pruebas de sus mortíferas habilidades, aceptando el contrato para eliminar a Karma.

El consejo se reúne y Karma recibe su nombramiento como heredero, ufanándose de su gran logro. Se dispone a celebrar cuando es atacado por King-Go, mas logra derrotarlo al aplicarle una llave paralizadora. Éste le suplica devolverle la capacidad de movimiento a cambio de servirle incondicionalmente.

Karma lo toma bajo su cargo y le encomienda su protección personal, además de enfrentarse a Kalimán de quien King-Go ya ha escuchado algo. Luego, Karma va con Raga-Ban que ya se encuentra agonizando, revelando que lo ha estado engañando pero su tiempo ha terminado y ahora su reino le pertenece.

Muy tarde, Raga-Ban muerte y Karma cumple su deseo mas no queda nadie que apruebe su ascensión al trono, circulando los rumores de su crueldad y ambición infinitas.

Finalmente, Kalimán y Solín llegan a la ciudad y penetran en el palacio, siendo recibidos por Kin-Go. El Hombre Increíble tiene una breve pero intense lucha contra el campeón de Kung-Fu, logrando derrotarlo para seguir adelante.

No tarda en dar con Karma quien lo espera en posición de loto, presumiendo haber desarrollado el círculo blanco del cerebro, permitiéndole ser tan resiste como una estatua de mármol. Tienta a Kalimán con darle la oportunidad de destruirlo, ofreciéndole incluso una espada que el Hombre Increíble prefiere tirar al suelo (de todos modos, si incrementó a ese grado la densidad de su cuerpo, la espada se rompería al golpearlo).


Kalimán le advierte que permanecer en ese estado requiere un gran esfuerzo mental y no podrá prolongarlo. Karma admite que es así pero enseguida se restablece, entrando a “modalidad demonio” al sufrir una leve transformación física que antecede a una tremenda lucha.

Kin-Go recoge un cuchillo para atacar a Kalimán a traición mientras pelea pero Solín le advierte a tiempo y lo tumba de un guamazo. Karma le ordena a Ling tomar el cuchillo y atacar Kalimán con la misma intención rastrera pero éste gira y es el villano quien recibe la hoja (aunque se rompe ante la dureza de su piel).


Karma se enchila y se llena de más poder, permitiéndole escupir esferas de “energía ectoplasmática” que Kalimán y Solín logran esquivar a duras penas. Kalimán le advierte a Karma que su cuerpo no resistirá tantas exhibiciones peligrosas de poder y ya comienza a sufrir los efectos secundarios.


El villano comanda al gato de oro para que ataque a Kalimán y al repelerlo de un golpe, éste vuelve a ser una estatua al mismo tiempo que Ling sale del trance. Al ver a Karma agonizar, Kalimán ofrece ayudarle pero éste no quiere nada más que destruirlo y con su último aliento, transfiere su esencia al gato de oro, siguiéndole una extraña transformación hasta definirse como un fiero cuervo.


Kalimán detiene al cuervo fácilmente y un cuadro después, éste ya ha sido entregado al monasterio lama junto con los valiosos objetos que se robó. El maestro Shang explica el castigo karmico de Karma y despide junto con sus compañeros a Kalimán y a Solín, quienes parten rumbo a nuevas aventuras.
Contenido extra:
  • Introducción especial.
  • Lista de las series de Kalimán en “cómics” (los títulos que les cupieron ya que faltaron algunos).
  • Informacion sobre los creadores (Rafael Cutberto Navarro y Modesto Vázquez González).
  • Lista de frases celebres de Kalimán (las que utiliza con frecuencia).
Diferencias con la versión original:
  • Kalimán y Karma son conocidos en esta historia cuando originalmente nunca se habían visto hasta que los presentaron para realizar la prueba.
  • Karma es descaradamente ambicioso y obvio en esta versión mientras que en la original se indicaba que lidiaba con conflictos internos y solo hasta que fue superado por Kalimán, cayó por completo en decadencia al no poder soportarlo.
  • Kalimán y Karma tuvieron que realizar varias pruebas antes de que todo se decidiera con lo de la vela pero aquí, por el limitado espacio, de una vez se fueron por lo importante.
  • Obviamente, al recortar tanto la historia, quedaron fueran muchas situaciones que en todo caso podríamos considerar como de relleno, así como personajes secundarios que no aportaban gran cosa a la historia (como Lina, la joven que se enamoraba de Kalimán y se la pasaba estorbando). Así que nada de las secuelas de recuperación de Kalimán ni sus muchos enfrentamientos, frente a frente y a distancia, contra Karma ni las escasas iniciativas de Solín.

  • En la versión original, Karma no mantuvo tanto tiempo el control hipnótico sobre Ling, y ella misma, por su propia voluntad, acabó sirviéndole con una fidelidad que rayaba en la veneración (olvidando que asesinó a su padre y la trataba como a una cualquiera).
  • En la versión original, Karma envió a Kin-Go a eliminar a Zibar en cuanto lo puso bajo su servicio pero aquí no hubo tiempo para desarrollar tal escena. Tampoco vimos la muerte de Raga-Ban que sucede de una página a otra sin mostrarse gráficamente.
  • Además de hacer de las suyas en Akra-Far, Karma paso el resto de la serie incursionando en Darjee, donde fue finalmente aniquilado. Nuevamente, por falta de tiempo y espacio, aquí su reinado de terror tuvo que limitarse a Akra-Far.
  • La exhibición de poderes de Karma en la versión original no llegaba tan lejos como para poder arrojar “esferas de energía electoplasmática”.  También, su esfuerzo final contra Kalimán se basaba en una estúpida estrategia que no creo necesitar repetirles (ver entradas anteriores de El Dragón Rojo) pero aquí tampoco tiene mucho sentido lo que hizo… ¿Introducir su esencia en una estatua metálica que luego se transformó en un cuervo aun era más fácil de derrotar? Siento que Karma se trae algo con los pájaros que la cosa siempre termina mal para él por su obsesión de emplearlos en estrategias absurdas.
  • Kalimán constantemente tiene que andar rescatando a Solín de múltiples peligros cuando éste no le tiene que devolver el favor. Esta vez, diría que Solín se mantuvo bastante seguro al no correr tantos riesgos.  
Conclusión:
Si bien las historias más “modernas” del Hombre Increíble han caído en la mediocridad, esta en particular, para ser una versión renovada de una que es considera como excelente, diría que estuvo casi a la altura. Simplificando y retomando lo más relevante, dándonos una que otra sorpresa, resulta un producto bastante decente para conmemorar el gran logro de una historieta histórica en uno de sus mejores momentos.

El regreso… ¿Por última vez?

“¡Mortal! ¡Sabía que no podrías dejarme en el limbo eternamente! ¡El miedo a mi furia divina os obliga a traerme de vuelta!” 

No realmente, Loki. Simplemente, sentí que tenía una historia más que contar. Un capítulo más por cerrar… ¿O por abrir? Aun no lo decido.


“Je, je, je. Ya veo. No tuviste más remedio que regresar arrastrándote, postrándote ante el gran Loki.”

En absoluto. Tú eres quien se arrastra ahora. Yo hablaré y tú escucharás. Las cosas no han cambiado excepto que un viejo amigo me ayudará a mantenerte dócil con sus cadenas.

“¿Y por qué debería quedarme aquí y escucharos de todas formas?”
...

Justo lo que pensé. Sin más preámbulos, vamos a empezar…

viernes, 7 de junio de 2013

El final de los cuentos


“¿Y bien? Tu amigo se ha ido, mortal. Derrotado por Loki. No entiendo que esperabais lograr, postergando lo inevitable.” 

Hemos terminado, Loki. Me voy de aquí. 

 “No. No lo creo.” 
 

Créelo. Y no la obtendrás. Durante mucho tiempo me has retenido aquí para entretenerte, contándote historias que han significado mucho para mi pero que a ti poco te han importado, todo para obligarme a hacerte compañía en lo que esperas por un Ragnarok que nunca llegará. Lo siento pero tendrás que buscarte a alguien más o entretenerte a ti mismo.

   

Lo que tú digas. El buen Kalimàn me dio la clave para vencerte por mi cuenta. Y ya que morir no hace ninguna diferencia para ti porque seguirás saliendo una y otra vez de Niflheim, sólo hay una manera de detenerte definitivamente.

 

“¿Y cual sería esa, mortal iluso? ¿Aguardar a que Loki cambie de parecer con serenidad y paciencia? ¡Ja, ja, ja, ja!” 

No. Gracias a Kalimàn aprendí a identificar y descifrar el funcionamiento de trampas antiguas, como la que instalaste dentro de este calabozo. Adiós, Loki. 

 

“¡No! ¡Detente!” 

 Las despedidas son tristes pero esta vez me marcharé contento. Fue divertido mientras duró. Regreso a Midgard. Que tengas una buena eternidad, atrapado en el pozo de las tinieblas, Loki. Ha sido un placer.

 

jueves, 6 de junio de 2013

El Dragón de San Francisco

Para cerrar adecuadamente este tema, presentaremos una pequeña joya del pasado de Kalimán. Bueno, no exactamente una joya ya que es del tipo defectuoso, pero que forma parte de lo que fueron sus últimos suspiros antes de que el personaje perdiera fuerza en el mundo de la historieta (hasta su breve levantón, mismo que ya cubrimos completamente) y volviera a ser relegado a las retransmisiones constantes de sus radionovelas. 
Kalimán de lujo fue un titulo que pretendía ser algo innovador al ofrecer historias autoconclusivas a todo color, pero todas y cada una pasaron sin pena ni gloria, sin ofrecer nada que pudiera encajar con la historieta original (cuya calidad también había decaído significativamente para entonces). Todo estaba perdido cuando esta publicación tuvo su efímera existencia, postergando un poco la inminente caída. 
Como un ejemplo de esto, presentamos El Dragón de San Francisco, una trama tan patética que pretendía ser un refrito de la serie clásica El Tigre de Hong-Kong, quedando como una gran vergüenza en comparación (pero no crean, prácticamente toda la revista Kalimán de lujo lo fue, el único lujo que se daba era el atreverse a ser publicada).

   

Kalimán de lujo No. 4 

Kalimán relata una aventura que vivió con Solín en San Francisco, atraído por la noticia de la llegada de She-Kai, un investigador que iba a presentar evidencias sobre la presencia de sectarios en la ciudad, al mismo tiempo que tienen lugar asesinatos atribuidos a un “dragón”. El Inspector Adams recibe a Kalimán y le explica los detalles en cuanto a las victimas y la suposición de que perecieran a manos de un autentico dragón. Kalimán no puede creer eso e investiga la relación entre ellas, llevándolo ante el empresario Kuo-Ling, revelando que fue éste quien solicitó la presencia de She-Kai para exponer al asesino de sus socios (puros chinos que habían prosperado en sus negocios). Le pide especialmente proteger a She-Kai en cuanto llegue a la ciudad, y Kalimán se compromete.

   

Al salir, son atacados en un callejón por un dragón, pero el Hombre Increíble lo resiste y orilla a huir, dudando sobre si era real o algo más. Tomando las ropas de Solín que quedaron chamuscadas por la criatura, Kalimán las lleva a un laboratorio para que las examinen. Poco después, buscan pistas en una tienda de artículos, financiada por Kuo-Ling, pero no consigue nada con el anciano dependiente. En cambio, Liu, su hija, aborda a Kalimán a la salida para contarle todo lo que sabe sobre una secta conocida como “Los Dragonianos”, que realizan macabros rituales y desprecian la occidentalización, siendo su hermano una de las victimas.

   

Mientras tanto, Solín es capturado por una mujer que se hace pasar por empleada del hotel, miembro de la secta, administrándole un narcótico para llevárselo sin que ponga resistencia. Kalimán se alarma al enterarse de su desaparición pero su deber lo obliga a volver con Kuo-Ling para recibir a She-Kai en el aeropuerto. Esta vez, son dos dragones los que atacan pero Kalimán logra derrotarlos, haciéndolos huir de nueva cuenta.

   

Kalimán deja a She-Kai al cuidado de Kuo-Ling y pasa al laboratorio donde le dan los resultados, identificando el tipo de combustible que usaron para producir las llamas del dragón y algo más que se convierte en una pista importante para descubrir la identidad del “dragón”. Al regresar, descubre que ambos hombres se han ido sin dejar rastros y opta por dirigirse a la tienda para buscar más información sobre la secta. Da con un pasaje secreto, contemplando a los sectarios a punto de sacrificar tanto a Solín como al inspector Adams. Solín es el primero, enfrentando al dragón, pero la intervención de Kalimán lo pone a salvo, inmovilizándolo antes de poder hacer algo. 

 

La policía irrumpe y los Dragonianos son aprendidos, revelando que el padre de Liu era uno de ellos (reconociéndolo Kalimán al tomar nota de que el anciano padecía de “hormiguillo”, enfermedad transmitida por un microbio del que quedaron rastros en los análisis). En cuanto a los desaparecidos, todo se limitaba a que Kuo-Ling se llevó a She-Kai a un lugar secreto para protegerlo. El caso queda cerrado y Kalimán parte con su compañero para seguir adelante en su infatigable lucha contra el mal. 

Curiosidades y metidas de pata
• Aunque la revelación del padre de Liu como el “Dragón de San Francisco” parece haber sido un detalle bien cuidado desde que exhibieron los síntomas, se siente que se esforzaban demasiado por engañar a los lectores, haciendo parecer muy sospechoso el proceder de Kuo-Ling (por la forma en que no pedía protección para él mismo o que insistiera en que Kalimán se uniera al brindis con She-Kai).

   

• Se dice que Kalimán no podía percibir la localización de la guarida de la secta debido a que habían instalado equipo para bloquear sus poderes. ¿O sea que desde un principio tomaran precauciones por si alguien con poderes extrasensoriales entraba a la ciudad e intentaba percibir al dragón? ¡Vaya! Los Dragonianos son una secta bien preparada ¿o que?

miércoles, 5 de junio de 2013

El Ser Supremo: La caída del Hombre Increíble

¿Kalimán a todo color? No fue algo nuevo ni tampoco una iniciativa brillante. El inicio del fin del regreso de Kalimán en historieta vino con la llegada de esta revista alternativa. Su publicación comprometió la periodicidad de la versión reeditada, precipitando la cancelación de ambas. 
El esfuerzo es reconocido pero desde un principio, la revista estaba destinada a caer. La tentativa trama de El Ser Supremo presentó un argumento simple y bien definido pero carente del “encanto” que las aventuras clásicas de Kalimán conseguían proyectar para ir atrapando a los lectores. Un fracaso rotundo como resultado de su idea de traer algo realmente nuevo para variar.

   

Kalimán, el Hombre Increíble No. 1-12 

¡Infierno Blanco! 
Una expedición en el Polo Sur fracasa en encontrar una “puerta” especifica, ocasionando la locura en uno de sus miembros, con resultados fatales, viéndose obligados a retirar para dar el reporte a su jefe. Mientras, Kalimán y Solín visitan Viena, la capital de Austria, siendo recibidos por Gunter Berg, el ministro de cultura, llevándolos a un recorrido por el museo. Kalimán aprovecha para contarle a Solín sobre algunas exhibiciones legendarias como el Penacho de Moctezuma II y la Lanza de Longinos. La plática los lleva a debatir sobre las acciones de los Neos, un grupo de extremistas que alaban la “superioridad aria”.

   

Poco después, los mismos Neos se presentan para llevarse a Kalimán, quien no pone resistencia por el bien de Solín. 

¡Caos y Muerte! 
Las autoridades llegan para considerar los daños y muertes que dejó el ataque de los Neos en el museo. Kalimán y Solín son vendados y conducidos el jefe de los terroristas, Fritz Hagen, exigiendo hablar con el Hombre Increíble a solas. Solín es llevado a una celda y Kalimán confronta a Hagen, yendo directo al grano, demostrando estar enterado mucho más de su historia personal como el antiguo heredero de Kalimántàn.

   

Hagen alega haber deducido que Kalimán procede de Agartha, un reino subterráneo donde se encuentra la “Fuerza W” que éste ambiciona para llevar a cabo sus planes de conquista mundial, por la proliferación de la raza aria. Kalimán niega saber la localización exacta de Agartha pero Hagen no piensa dejarlo ir tan fácil. 

¡Mente Diabólica! 
Kalimán es enviado a otra celda en lo que Fritz Hagen se echa un aburrido monologo que replantea su conocimiento sobre Kalimán y el premio que tanto desea.

   

Maura Heine, la amante de Hagen, se interesa por Kalimán, considerando que Hagen está perdiendo la cabeza por su obsesión, equivocando los ideales originales de la raza aria. Decidida, aprovecha una oportunidad para ayudar al Hombre Increíble y a su compañero a que escapen. 

La enigmática Maura Heine 
Maura saca a Kalimán y a Solín de sus celdas pero todavía les toca enfrentarse a los hombres de Hagen y sus armas. Kalimán se impone con su fuerza y habilidades, barriendo el piso con todos los que se interponen en su camino.

   

Maura decide quedarse aunque eso implique enfrentar la ira de Hagen, sintiendo no tener nada en el exterior, pidiéndoles a Kalimán y a Solín que se apresuren y se alejen tanto como puedan, descubriendo que se encuentran en los Alpes Austriacos. 

Encuentro Astral 
Hagen enfurece ante la traición de Maura y ordena que la encierren para castigarla eventualmente, una vez que obtenga la Fuerza W. Inician con la cacería para recapturar a Kalimán pero él y su pupilo logran eludirlos, emprendiendo el regreso a Viena. Tras presentar algo del conocimiento de Kalimán sobre la fauna local y un aburrido repasado sobre los cuestionables ideales de los Neos, el Hombre Increíble y su pupilo hacen una parada en el hospital para visitar al Sr. Berg, aun recuperándose tras el ataque. Después, parten al monasterio lama donde se formara Kalimán, siendo recibidos por el maestro Shang. Éste le indica a Kalimán que debe emprender un viaje astral para reunirse con su antiguo maestro, Ralma, para recibir instrucciones sobre como proceder. 

   

En el plano astral, Ralma confirma que Kalimán es originario de Agartha, conocido como el “Reino del Bien” donde sólo habitan los más elevados espiritualmente. 

Retorno a Agartha 
Ralma le explica a Kalimán que debe regresar a Agartha para advertir sobre la invasión de Hagen y repelerlo antes de que cumpla su ambición, recibiendo preparación extra que facilitará su tarea. Kalimán regresa a su cuerpo y se prepara, dejando a Solín en el monasterio. Para hallar el camino, debe volver a donde todo inició, en el mismo rio que lo dejara en Kalimántàn cuando era bebe, iniciando un trayecto vertiginoso que lo envía a través de una fisura conectada con el centro de la Tierra, cayendo en un apacible campo iluminado por un segundo sol interior, avistando un grupo de mamuts. Un monje recibe a Kalimán como el hijo prodigo cuyo regreso esperaban, indicando que están enterados de lo que sucede, llevándolo con los demás a un punto donde podrá recargar su energía físico-mental (por supuesto, mediante el estudio de un aburrido y pesado libro).

   

Mientras, Hagen se impacienta y decide supervisar el mismo la próxima expedición hacia el Polo Norte. 

Viaje al Ártico 
Proceden los aburridos y tediosos preparativos de Hagen y los Neos, enfocados en su objetivo. Paralelamente, un escuadrón es enviado al monasterio lama para recapturar a Kalimán. Al no encontrarlo, toman a Solín en su lugar y proceden a tirotear a varios monjes para dejar un mensaje. 

La Puerta de Agartha 
Hagen y sus hombres dan con el punto exacto en el Polo Norte, teniendo suerte esta vez al provocar que se abra una grieta en la tierra, exhibiendo la puerta que esperaban cruzar. Un grupo de monjes lamas de Agartha los reciben, demostrando ser inmunes a sus armas, advirtiéndoles que no alcanzarán su objetivo, teniendo que enfrentar a los cinco elementos en su camino. Hagen se niega a retroceder y comienzan con el avance. 

Los Cinco Elementos 
Hagen vuelve a resumirnos porque cree tan firmemente en la superioridad de la raza aria, alegando que se debe a que proceden de Agartha, y por ello tienen el derecho de reclamar el control de la Fuerza W.

   

Kalimán sigue preparándose pero se molesta en hacer un viaje astral para checar a Solín, compartiendo la celda con Maura, pasando a espiar los esfuerzos de los Neos por abrirse paso. Tras enfrentar una trampa de agua, Kalimán se hace presente para darle una última advertencia a Hagen pero el villano persiste en seguir adelante. No tarda en tocarles enfrentar un derrumbamiento en el que pierden a más hombres, seguido por una ola de gases tóxicos enviados por una ráfaga de aire. 

¡Alucinaciones! 
Hagen y los sobrevivientes siguen avanzando, y su siguiente obstáculo parece el ataque de feroces serpientes. Kalimán se proyecta nuevamente para revelar que utilizó la hipnosis y los que murieron a causa de las mordeduras de las “serpientes” se debió a que se dejaron llevar por el miedo.

   

Hagen jura venganza y neciamente sigue su camino. Una fuerza desconocida los golpea (aparentemente algo relacionado con el fuego aunque ellos suponen que podría ser el quinto elemento que desconocen) pero Hagan no se deja amedrentar y conmina a sus hombres a resistir y enfrentar el obstáculo. 

Reflexiones… 
Apenas y percibimos la presencia de Kalimán a lo largo de la mayor parte de la historia. El villano principal lo opaca por completo, con todo y que se la pasa repitiendo una serie de discursos y reflexiones monótonas que sólo sirven para resaltar su ambición. Un desperdicio de una trama que pretendía tener continuidad con las aventuras de Kalimán para ofrecernos la ultima parte que terminaría de explicar su origen misterioso, reduciendo sus participaciones de tal manera que parece casi parte del reparto (de hecho, en el No. 8, el Hombre Increíble sólo sale en la portada). 
No hay un buen desarrollo de personajes, ya que insistieron en darle toda la atención a Fritz Hagen (momentáneamente, también a Maura Haine pero en el caso de ella se siente que su motivación de cambiar de bando sin dar explicaciones no tiene mucho sentido, restándole muchos puntos). El habernos recordado a personajes como Shang, Ralma y hasta Karma, poco hace por construir una buena atmosfera de continuidad, fallando en construir algo más que innecesario relleno. 

Curiosidades y metidas de pata
• En el No. 5, Karma hace una breve reaparición en su estado degradado de de cuervo. ¿No se suponía que había sido reducido a un halcón? Aunque también parece que hacen caso omiso de los hechos en La Venganza de Karma, donde había recuperado su forma humana para ser derrotado una vez más (pero sin sufrir el mismo castigo exactamente). 
• Si los habitantes de Agartha son individuos espiritualmente elevados, no tiene sentido como pudo haber sido concebido el bebe que se convertiría en Kalimán (además de señalar el hecho de que no vemos ninguna figura femenina entre sus habitantes, puros monjes vejetes), como no significa que lo hicieran nacer de otra forma (como aparecido de la nada en una concentración de poderes espirituales o algo así). 
• No se supone que Kalimán pueda usar la hipnosis a larga distancia (ya que es imprescindible el contacto visual con el objetivo) pero esto es contradicho por la forma en que lo hizo con los Neos (al grado de provocar que algunos murieran, algo que nunca había sucedido antes).

 

martes, 4 de junio de 2013

La Momia Africana

Una curiosidad durante la época del regreso de Kalimán se presentó en la forma de una propuesta de publicación en el formato electrónico, trayendo una historia one-shot que estuvo a disposición de todo el mundo en el sitio web oficial (el cual aun se mantiene vigente pero no ha sido actualizado en siglos). Originalmente, esta historia fue presentada en la infame revista Kalimàn de lujo No. 11 (un titulo con la variante de publicar a color puras aventuras autoconclusivas). 
Una aventura un tanto intrascendente pero que (pobremente) intentara apegarse al estilo típico de las aventuras del Hombre Increíble (el de sus ultimas aventuras realmente mediocres que llevaran a su primera cancelación, sin duda), ofreciendo algo apenas para pasar el rato.

   

Kalimán relata una aventura que recientemente vivió con su inseparable compañero, durante su viaje a Lagos, Nigeria. Empiezan dando el típico recorrido donde Kalimán proporciona un poco de información cultural a su pupilo, para después explicarle la razón de su presencia, relacionado con la leyenda de la “Momia Africana”, parte de una profecía que indica que dicha momia, antiguamente un sacerdote maligno llamado Murtala, revive cada mil años para iniciar un desenfrenado reinado de terror. El plazo está por cumplirse y esta vez la resurrección de Murtala anuncia la conquista del resto del mundo. Lógicamente, Kalimán no cree tales patrañas pero considera interesante el localizar la momia como un hallazgo arqueológico. Consiguen un jeep y una mujer llamada Babè se apunta como su guía, iniciando su viaje por las selvas africanas, ignorando que han sido vigilados por un hombre misterioso desde su llegada. A lo largo del viaje sufren algunos predicamentos, terminando en una cueva donde se encuentra la tumba de Murtala.

   

Leones guardianes los atacan pero Kalimán los domina con la hipnosis y siguen avanzando. Hallan la tumba pero la encuentran vacía. Kalimán comprende que es un truco para despistarlos y siguen en pos de la verdadera, dando con ella justo cuando se cumple la fecha. Murtala revive enseguida y derriba a Kalimán de un golpe, provocando un derrumbe.

   

Solín y Babè escapan a duras penas mientras Kalimán es aparentemente aplastado. El hombre que los espiaba le avisa a su jefe, Yacù, autonombrado sacerdote de Murtala. La momia se reúne con él y Yacù se pone a su servicio incondicional para dar inicio a la conquista. Solín llora por la perdida de su mentor pero éste no tarda en emerger de entre las ruinas. Babè se despide de ellos, regresando hasta la cabaña de Yacù, revelándose como su esclava y amante que todo el tiempo cumplió su papel de asegurar que Kalimán presenciara el despertar de Murtala.

   

Kalimán se pone a investigar en busca de un método para destruir a la momia mientras tienen lugar distintos avistamientos y ataques de la misma, descargando su furia contra los extranjeros en África. Utilizando la Percepción ExtraSensorial para detectar su guarida, Kalimán descubre a Babè con Yacù y se entera del plan de su jefe de contaminar el agua para dar su primer gran golpe.

   

Kalimán se precipita para detener a Murtala, enfrentándose a los obstáculos que significan sus emisarios, antes de que tenga lugar la revancha.

   

Murtala lo ataca con una lanza y Kalimán lo esquiva, dejando que la clave en uno de los controlas del sistema eléctrico, observando su destrucción inmediata (exponiendo a la “momia” como un robot). Yacù deposita el veneno en el agua y Kalimán llega muy tarde para detenerlo, mas con su fuerza increíble, consigue cerrar los ductos justo a tiempo.

   

Yacù y sus seguidores son arrestados (menos Babè, a la que Kalimán deja escapar ya que no hizo gran cosa…en toda la historia) y Kalimán le cuenta a Solín como desde un principio nunca existió el mito de una momia africana, siendo un cuento chino que dispersaron como un rumor para atraer su atención (¿Por qué precisamente a él si luego luego lo querían eliminado? Quien sabe). La narración termina con Solín sintiéndose aliviado de que los muertos nunca regresan de la tumba, aunque Kalimán replica que no se puede estar totalmente seguro de eso… 

Una historia mediocre con un arte mediocre pero podíamos esperar mucho de una aventura distribuida por este medio. Como dijimos, solo es una curiosidad entre las publicaciones de Kalimán (no original en producciòn, pero si en distribuciòn).